TRATAMIENTO
La base de toda sonrisa sana está en las encías y en el hueso que la sostienen.
La periodoncia se ocupa de los tejidos que sostienen tus dientes: la encía y el hueso. Cuando esa base está enferma, cualquier tratamiento estético o de rehabilitación que se haga encima tiene los días contados. Por eso, en muchos casos, la periodoncia es el primer paso de un plan más amplio.
Es el procedimiento que se realiza cuando la acumulación de sarro y bacterias se encuentra debajo de la encía, en zonas profundas que no se pueden limpiar con técnicas convencionales. Consiste en levantar suavemente la encía para acceder directamente a la raíz del diente y eliminar el cálculo y la placa bacteriana.
El injerto óseo permite recuperar o aumentar el volumen de hueso en la mandíbula o el maxilar. Se utiliza cuando el hueso natural no es suficiente para sostener un implante dental o para mantener la estabilidad de los dientes. El injerto puede provenir del propio paciente, de materiales sintéticos o de bancos especializados, siempre con total seguridad.
Consiste en remodelar la encía y, en algunos casos, el hueso que rodea al diente, para dejar expuesta una mayor parte de la superficie dental. Se hace para mejorar la estética de la sonrisa o para facilitar la colocación de una restauración como una corona o una obturación.
PENDIENTE — confirmar número de citas y días de estancia. Nota: el injerto óseo y el alargamiento de corona suelen ser el paso previo de un implante o de un diseño de sonrisa; conviene enlazar desde aquí a esas dos páginas.
Envíanos una foto de tu sonrisa y recibe, sin costo, la valoración de nuestros especialistas con tu plan de tratamiento, los tiempos estimados y el presupuesto completo.
Recibir mi valoración gratuita